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Despedidas...

Posted by Chilanga Catastrófica on 2:48 p.m. in , ,
Dicen que no se sienten las despedidas,
Dile a quien te lo dijo, Cielito Lindo, que se despida...

Cuando pienso en mi Abue, vienen de golpe a mi cabeza un montón de recuerdos felices. Hace poco más de un mes que se fue y pese a que la extraño terriblemente (sobre todo al llegar el fin de semana, que es donde su ausencia es más evidente -suena raro, pero así es-, hay memorias que han estado surgiendo como pequeñas sorpresas cuando menos me lo espero y que han hecho todo un poco más fácil de sobrellevar.
La recuerdo riéndose. De más joven lo hacía más fuerte y creo, que con la boca abierta; pero hasta sus últimas fechas, se reía incluso de chistes complejos o doble sentido (entendía perfectamente los albures entre mi papá y sus amigos por ejemplo).
La veo y la sueño bailando (no sé porqué casi siempre con "Los marcianos llegaron ya..."). La recuerdo cantando: Perfume de Gardenias y Señora Tentación. Estas dos canciones son las más constantes en mi memoria. En los últimos años o meses, le preguntábamos -como si fuera una niña chiquita-, quién era la Señora Tentación y ella respondía con una sonrisita discreta, viéndote a los ojos y pegándose en el pecho: "Pues yo"; y es que fue una mujer guapísima ("paraba el tráfico" dicen los que la conocieron), de un cuerpo escultural, elegante y con mucho porte. Sus hermanas contaban que de joven, los hombres lanzaban los sacos o abrigos a las banquetas y a los charcos (galantería de la época), para que no ensuciara sus zapatos… ella nunca lo negó, pero tampoco lo escuché de su boca.
También la recuerdo cantando en las posadas. Se las sabía de memoria... sin embargo, creo que la escuché cantar más veces en estos cuatro años (desde que mi abuelo se fue), que antes y ahora, hasta exigía que cantaran, que aplaudieran, que festejaran... creo que en estos 4 años, aprendió a exigir o re-descubrió que tenía voz (y su voz, se obedecía).
Pero de las cosas que he recordado, es a mi abuelita, en el departamento que tuvimos en Horacio, tirada de panza en el que llamábamos el cuarto vacío y que más bien era el cuarto tirado: ahí teníamos las casitas de muñecas (fisher price), las barbies, los jueguitos de té, la pecera con dos ranas y mi Abue, jugaba en el piso conmigo (o con nosotras). Recuerdo que le hizo cortinas, alfombra y hasta las colchas a las mini camitas de las casas de juguete. Una maravilla.
La recuerdo entera y serena. Sigue sorprendiéndome que jamás la volví a escuchar hablar de mi abuelo desde la madrugada que murió y nunca, nunca me atreví a mencionar su nombre frente a ella o a preguntarle si lo extrañaba. Entre las muchas cosas que siempre quedan sin decir (supongo que por mucho que intentes, siempre queda algo), quería preguntarle si de verdad había amado tan impresionantemente a mi abuelo y si no se había arrepentido de hacerlo... le aguantó TODO. Recuerdo que hace muchos años me dijo muy resignada, que él era "su cruz".
No he conocido a nadie con su fe. Ni la Mensajera querida. Siempre se la he envidiado... y sin embargo estaba muuuuuuuy lejos de ser "mocha" o darse golpes de pecho. Por el contrario. Ella fue la única que no se esforzó por ponerle ‘un título’ a mi relación con Monám: sólo me preguntaba ¿y tu amigo?. Cuando nos fuimos a vivir juntos, lo cambió por "Tu compañero" (en cambio mi tía lo presenta como mi esposo) y me preguntaba mucho si me trataba bien. "Siempre Abue. Me consciente mucho mi reina..." y ella sólo sonreía y asentía aprobándolo. Mucho tiempo le angustiaba que no fuera yo a encontrar "un buen hombre"... creo que en ese aspecto, se fue tranquila.
Entre las cosas que me habría gustado heredar de ella son sus su receta del dulce de camote con piña y los buñuelos… sin embargo creo que heredé muchas otras cosas: el gusto por las nueces de todo tipo (principalmente las castañas, avellanas y las nueces de la india) y los anillos enormes, la buena memoria musical, el gusto por bailar, cocinar y llenar la casa de familia y amigos, la ropa de colores vivos…
Era coqueta y elegante y exactamente así se fue: "prudente" (aunque en pleno grito del 15 de septiembre), sin aspavientos, tranquila… tal vez un tanto casanda de vivir, pero también creo que muy en paz.
Hace un par de semanas la soñé por primera vez desde que se fue: éramos puras mujeres alrededor de su cama y aun teníamos que ayudarla a sentarse bien. Eso me sorprendía. Yo pensaba que ya iba a poder caminar y bailar sin problema y ya nada le dolería. Entre risitas traviesas me dijo que era poco a poco y que además, le gustaba que la consintiéramos… nos reímos juntas, nos abrazamos y me pidió que ya no llorara, pero no se lo pude prometer. Me desperté y todavía sentía su beso… sé que ahora así será como nos veremos y nos apapacharemos, pero como ella dice: para acostumbrarme tendrá que ser poco a poco. Dulces sueños Copesina, mi Abue hermosa…

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Chilangueando en "La Polar"...

Posted by Chilanga Catastrófica on 9:07 p.m. in , , ,
La Polar está en la colonia San Rafael, a unas cuadras de San Cosme (Guillermo Prieto esquina Circuito Interior) y ellos mismos se presumen como la Mejor Birria de México y "la casa de la buena birria".
Honestamente, mi experiencia comiendo este platillo -y pese a que mi Papá es de Guadalajara- es reciente y escasa; pero si alguien me preguntara en dónde comerla, lo mandaría a La Polar sin pensarlo, y no solamente porque es deliciosa, sino porque el lugar se tiene que conocer y vivirse su ambiente.
Como casi todo mundo, Monam y yo prometimos que cuidaríamos nuestra alimentación en cuánto iniciara el año -cosa que no hemos cumplido-, pero para despedirlo, elegimos 3 lugares para comer delicioso (uno para cada día del fin de semana). Para el viernes: pozole y cochinita de "Casa Toño" en Santa Ma. la Rivera (La Santama, pa' los cuates), el sábado: los tacos de "El Paisa" en Tlalnepantla y el domingo: birria en La Polar. Ya cerraríamos con broche de oro en la cena del 31.
Llegamos como a las 4 o 5 de la tarde y el lugar estaba a reventar. La cola hasta la calle y los globeros en la banqueta aprovechaban para hacer sus ventas. Supusimos que para muchos de los formados, la comida de ese día sería el equivalente de la cena de año nuevo. Todos estaban esperando por mesas grandes. Creo que la más chica era para 8 personas y eso nos ayudó a que nos dieran la mesa antes que a ninguno de los que llevaban más de media hora: no tuvimos que esperar ni 10 minutos cuando ya nos estaban llamando.
En cuánto entramos, ya se respiraba el ambiente de cantina / salón familiar y de fiesta de año viejo; se mezclaba el rumor de las conversaciones de los comensales, los llantos y risas de niños, los ruidos de platos apilados, el caer de los hielos en los vasos y cómo chocaban los tarros de cerveza, los "Salud!", la risa de los payasos que inflaban globos (convirtiéndolos en sólo en unos minutos en el hombre araña, una sombrilla o un Piolín en un columpio o una espada por unos cuántos pesos) y por supuesto, la música de los mariachis, tríos y grupos norteños que cobraban unos $50 pesos por canción.
El mesero nos condujo hasta el segundo piso y nos ofreció una mesa pegada a la pared justo en entre una mesa de unos 8 hombres que parecían haber estado bebiendo desde antes de navidad y que regateaban al grupo norteño las canciones que ya habían tocado y un par de individuos que con trabajos se podían sostener en pie y que parecía que bailaban. No supe si era que se abrazaban en la etapa del "te quiero mucho, eres mi hermano" de toda borrachera digna de olvidarse o si estaban por agarrarse a trancazos pero el nivel etílico se los impedía y sólo se sostenían uno al otro con los puños muy apretados agarrados uno de la camisa del otro.
Me llamaron la atención los zapatos de charol blanco con la piel quebrada, de un músico moreno y bigotón que cargaba una especie de guitarrón casi tan grande como su panza y cómo contrastaba con su traje rojo con visos blancos bordados.
Yo estaba muy divertida con este recibimiento y fotografiando los detalles del lugar en mi mente, pero al parecer el mesero se preocupó un poco de que no pudiéramos comer tranquilos y le comentó a M que tal vez "su chava" (osea, felizmente: yo) estaría más cómoda en el siguiente piso y diciendo eso, nos invitó a subir los 5 o 7 escalones que llevaban al siguiente salón, con mesas largas repletas y un mariachi cantando "No" de Manzanero. Nos tomó la orden casi en cuánto nos sentamos: birria (no hay de otra) en caldo para mi y en tacos para él, dos cervezas oscuras de barril y orden de aguacate. Mientras pedíamos, el mariachi ya había tocado alguna canción de Jose Alfredo (creo que Mundo Raro) para seguir nuevamente con "No". Primero me llamó la atención que la hubieran repetido, después me hizo gracias oírla por tercera vez y darme cuenta que el mariachi no se había movido de la misma mesa. Asumí que el compadre que la estaba pidiendo estaba fuertemente ardido y que íbamos a escuchar "No" al menos un par de veces más... y sin exagerar creo que escuchamos al menos, unas seis o siete repeticiones.
Mientras comíamos deliciosamente, el mariachi no se cayó ni un minuto. El Mr. Ardido seguía pidiendo canciones de dolor y contra ellas intercalando la de Manzanero cada dos o máximo 3 canciones y esto ya estaba resultando especialmente divertido cuando el mesero llegó a pedirnos que cambiáramos a otra mesita más pequeña y metida en un espacio más reducido porque tenía que armar una mesa para 18 personas… nosotros en el mejor humor cooperador migramos de mesa y mientras le traían a M caldito caliente, los 18 se empezaron a acomodar: venían unos 2 o 3 niños, una bebé que aun no caminaba, y el resto mas o menos mitad hombres y mitad mujeres.
A mi se me ocurrió comentar “tienen cara de velorio” mientras caía en cuenta que venían todos vestidos de negro o al menos gris oscuro justo cuando entró el patriarca del grupo, con ojos hinchados, figura sumamente cansada, hombros contraídos y en la mano: una urna!!. Sí. Lo juro. Una urna cuadrada, con tapa. Parecía de marmo y tenía un Cristo dorado decorándolo. No puedo asegurarlo, pero podría jurar que abrí la boca y los ojos al mismo tiempo y casi al mismo tamaño que mi plato de birria. Estaba realmente sorprendida ¿en verdad venían de cremar un pariente? Bueno, suponía que no lo llevaban de paseo ¿verdad? pero para mi era TAN raro como llevarlo al restaurante
Procuré ser discreta y no voltear, pero en verdad mi curiosidad y mi mente bloggera no pudieron resistir y así pude notar que: ninguno de los 18 habían estado antes en La Polar, era evidente el desconcierto "sólo hay birria!!" y creo que para más de uno, no este platillo, si no la carne en general no era de su total agrado. Vi que una de las mueres avisó que cada quien pagaría lo que pidiera y que llevaran bien la cuenta. Uno de los hombres (supuse que era el papá de las niñas) salió y regresó con dos cajitas felices de mc-nuggets para las ellas. Un par se quedaron de pie, esperando sillas u otra mesa pues al final no cupieron todos, pero eso sí… la urna (con quién sea que estuviera dentro), ocupaba el centro de la mesa, como buen invitado principal.
Ya todo esto resultaba bastante diferente y mientras esta mesa distrajo nuestra atención, la música no dejaba de sonar. El antes ardido seguía acaparando las peticiones, pero cambiando de estado de ánimo a la velocidad del "mariachi loco", y complaciendo a cuánta persona deseaba pedir su canción favorita. De disparador oficial, pues –imagino la cruda después de lo que pagó ese día- y es que en medio de su "manzanesca depresión", oh! sorpresa de año nuevo: cupido lo flechó y su nuevo objetivo estaba a sólo dos mesas de distancia.
Y fue así que después de varias canciones “de lejitos” (Novia Mía, Tres regalos y la cursilísima Motivos – una rosaaaaa, pintada de azul, es un motivo-), llegó hasta la mesa de la señorita en cuestión, saludó de mano al “suegro” y pidió permiso para cantarle una canción a su nuevo amor. En medio de risas entre nerviosas, divertidas y alcohólicas de la familia, le dieron permiso y el Compadre en cuestión no sólo se reventó “Las Llaves de mi Alma”, sino que tuvo la puntada de hacerlo rodilla izquierda al piso y tomando la mano de la rojísima susodicha, mientras que el resto de los asistentes chiflaban, aplaudían, coreaban la rola y al terminar todos a animaban, beso, beso, beso!!! Para cerrar con un grito -iiiiiiuuuuuuuu!!- cuando el galán le puso tronadísimo beso en la mejilla antes de regresarse a su lugar. En fin… era una tarde repleta de sorpresas y la diversión parecía no parar...
Para cerrar con broche de oro, el romántico del mariachi le dedicó a la mesa de la urna una canción, mientras ellos levantaban como presumiendo, al “invitado especial” en su cajita con una mano y mientras con la otra levantaban su copa deseando ¡Salud! - o buscnado solidaridad- al resto de los comensales, que repetían el gesto muy amables y alegres, como cosa de todos los días.
Y sí, estoy de acuerdo: todo esto parecería una catastrófica mentira, pero hay pruebas: la fotógrafa del lugar inmortalizó ese día: ante mis cada vez más sorprendidos ojos, se acercó a la mesa de los 18 -yo quería detenerla para “ahorrarle el mal rato”- pero, para rematar mi sorpresa, los 18 se reunieron alrededor de la urna y sonrieron a la cámara… ¡Viva México, carajo!.

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Noventa y uno...

Posted by Chilanga Catastrófica on 3:21 p.m. in , ,
A ratos juego a olvidar que ya te fuiste y eso me ayuda a no extrañarte. Juego a que te voy a ver, juego a que te voy a hablar y a ratos hasta me pareciera oír tuvoz... pero hoy me dolió no haber podido cantarte las mañanitas y escucharte planear el menú de la comilona con la que seguramente te hubiéramos festejado -y sigue doliéndome no haber ido contigo a Veracruz- pero me gusta pensar que lo estás haciendo y que hay mole de olla, merengues, mole oaxaqueño, tamales, pasteles y por supuesto tu café (con canderel por la costumbre y no por la diabetes).


Recorro las fotos de los últimos cumpleaños que pasamos juntos para imaginarte festejando. Me da terror que tu cara se me desdibuje con los años. En una de las últimas fotos, de tu penúltimo cumple con nosotros, traes la camisa de franela roja a cuadritos que yo me quedé... me pregunto si la extrañas con estos fríos.


La vida ha cambiado mucho desde que no estás. Ya tienes nueva bis-nieta, de tu hijo / nieto. Me gusta pensar que dejaste un poco de tu alma a esa, mi nueva sobrina y lamento mucho que no se me pueda ocurrir cómo le dirías tu: Valentina sigue acordándose que le pusiste Valeriana, Diego sigue siendo Diego Banderas para mi, tu tocayo: Pastpartou -¿quien te iba a decir que también escribiría y tan bien?-; El Tractor... todos siguien teniendo los nombres que tu le diste.

Supongo que ahora la diferencia es que "nos das la libertad" de festejar como a nosotros se nos pegue la gana: yo escribiéndote ahora y por la noche me serviré una copa de vino para leer(te) antes de dormir mientras busco como cumplir (a mi manera) la promesa que te hice de "sentar cabeza"; K festejará con tu nueva bisnieta, Yoyo cenará doble en tu honor, el Camarada lo hará con una paella frente al mar, y la Patota, mi madre, lo hará echándose una cantada y un nudo en la garganta. Supongo que tu mujer, tu eterna Geisha -si decide recordar qué día es hoy- lo festejará rezando o jugando a que el tiempo se detuvo desde que tu no estás (¿viste que decía que era nuestra primer navidad sin ti?, supongo que el dolor ha disminuido un tanto y está permitiendo que empiece a correr el tiempo...
En fin Mi Viejo querido: muy feliz cumpleaños dónde quiera que festejes. Que comas todo lo que quieras, que tus ojos no estén cansados y se llenen de mar; que tu risa nos alcance y ojalá que al menos en sueños, cenaras conmigo escuchando tangos y rodeados de libros...

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Palabras Sobran...

Posted by Chilanga Catastrófica on 5:13 p.m. in , , ,
Hace casi un año hice un "Ejercicio Musical" con las palabras de Fito (la idea es responder unas preguntas usando las canciones de un solo artista) porque tampoco había inspiración ni palabras suficientes.
Hace unos días Alonso pasó por aquí (gracias) y me vino a remover con sólo dos palabras: PALABRAS SOBRAN... y sí. Supongo que no quería usarlas por usarlas.
Hoy, por fin estoy a unos días de ver a Sabina (mi otro Gallo), uso sus palabras para regresar a mi Catastrófica casa -a ver si todavía pasa alguien por aquí a leerlas- Van con muy especial dedicatoria a mi re-querido Ordinario, al Sr. Anónimo Favorito (porque los 3 seremos cómplices y compañeros de un gran viaje por estas -y muchas otras- palabras) y pues a Alonso (aunque dudo que guste de Sabina) por esas dos palabras.
Y para todos los que pasen por aquí: "duermo y dejo la puerta,de mi habitación abierta,por si acaso se te ocurre regresar…”
Salud!!

¿Eres hombre o mujer?
Yo quiero ser una chica Almodóvar…

Descríbete:
Inocente y perversa, como un mundo sin Dioses; alegre y repartida, como el pan de los pobres...


¿Qué sienten las personas cerca de ti?
con un poco de imaginación, partiré de viaje enseguida a vivir otras vidas, a probarme otros nombres, a colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré...

El mejor piropo:
de estufa corazon… te tengo a ti

¿Cómo te sientes?
De par en par he abierto los balcones, he sacudido el polvo a todos los rincones de mi alma...

¿Cómo describiría su anterior relación sentimental?
Yo quería quererla y ella no… así que se fue. Me dejó el corazón en los huesos y yo de rodillas.

Describe tu actual relación:
Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque se que corro el riesgo de encontrarte

¿En dónde quisieras estar ahora?
A mitad de camino entre el infierno y el cielo (yo me bajo en atocha… yo me quedo en Madrid)

¿Cómo eres respecto al amor?
Yo no quiero un amor civilizado…Y morirme contigo si te matasy matarme contigo si te mueres (Contigo)

¿Cómo es tu vida?
Algunas veces vivo y otras veces la vida se me va con lo que escribo….

¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?
Lo que yo quiero corazón cobarde, es que mueras por mi…

Escribe una cita o frase famosa
En Comala comprendí, que al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver

Despídete:
Que el fin del mundo te pille bailando…


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¿Dónde Están? (Ubi Sunt...)

Posted by Chilanga Catastrófica on 2:14 p.m. in , ,
Me siento como si estuviera cruda, despertando de una larga siesta post-borrachera en la que no termino de entender qué fue lo que pasó y cómo llegué a este lugar. Pero sólo estoy de "regreso a la superficie". Pasé meses inmersa en el que fuera -tal vez- el proyecto más ambicioso de mi carrera, al que le deposité absolutamente todo: tiempo, energía, mis pensamientos, mi persona y mis "sueños a futuro" y todo para que no resultara... perdimos. Nada resultó como soñamos -porque la realidad fue otra- y no teníamos un plan "B". Fue un buen golpe, una excelente sacudida. Un antídoto para el Ego inflado y la soberbia, tan fáciles de contraer por estos munditos publicitarios. Volver a "arrancar" me ha costado trabajo -sin catastrofismos de por medio- simplemente porque regresan la preguntas a mi cabeza: ¿qué sigue?, ¿es relevante esto para mi?, ¿quiero seguir haciendo esto 1, 5, 10 años... una vida?, ¿estoy "a tiempo" para darle un giro a mi vida? ¿qué tendría que dejar atrás?... Regreso a lo que es realmente importante, a lo que me mueve: mi familia, mi gente, mis libros, mi blog, mis sueños... hoy agradezco no haber respondido al Meme que me dejara Elisa hace semanas ya invitándome a hacer un Ubi Sunt -que signfica ¿Dónde están?- tal vez a partir de ese recuento de nostalgias pueda yo encontrar entre lo perdido una señal que me muestre qué camino seguir... y dejo que me mis ojos volteen para atrás... tal vez muy atrás. Ubi Sunt...

I.
El oso de peluche (Pucheros) que fuera de mi mamá y que me acompañara en la infancia. La niña a la que le regalé aquel oso rosa de plástico tan feo pero que yo amaba. Toñito B., mi primer amigo en la vida con que compartí cuna, vacaciones y mamila (dicen las fotos). El imán con forma de herradura de mi Abuela Je con el que yo pasaba horas rescatando alfileres de la alfombra. Las ciudades que mi hermana -y muchas veces también mis primos- inventábamos con los Fisher Price y que tardábamos más en armar que el tiempo que dedicábamos a jugar. Mi bici roja. Mi libro de Genoveva de Brabante (tal vez el primer libro que leí de un jalón y puede que sea el que me regaló la "vida nueva" que hace la lectura una necesidad de vida). Los vestidos que mi Abuelita Je nos hacía iguales a mi hermana y a mi. Los pollitos, patos, ranas, peces y demás mascotas que pasaron por nuestras manos. Mi Abuelita Copesina, tan jóven que podía tirarse de panza con nosotras en el cuarto vacío para jugar a las muñecas y les hizo cortinas, sábanas y tapices para después ser quien me recogiera al salir del Magic o el News años después... Las Tardeadas. Las Navidades, Santa y los Reyes que nos escondían los juguetes. El olor a plástico nuevo de esas fechas. Los veranos de Lunada y los fines con los Primos.
II.
Sé perfectamente en dónde está durmiendo mi abuelo, pero a dónde van las miradas, las conversaciones, su risa y su mano que apretaba la mía tres veces. Su voz. Mi tía Mimí y su risa. El Doctor, sus ocurrencias, su cariño y sus consejos-peticiones "tenle paciencia a mi'jo". Mi techo lleno de estrellas, mis paredes moradas y la casa del árbol. P, el que me enseñó a besar, I: el primer novio y su convertible amarillo. Mi traje de mezclilla favorito. Mis tenis rotos -cien veces rescatados de la basura y que mi madre odiaba. Mis diarios. Mis faldas largas "de Gitana" y mis huaraches, las cartas entre mi Camarada y yo, que empezaron antes que mi adolescencia...
III.
Mi mejor amigo, mi casi hermano - al que amaba (y tanto) antes de enamorarme de él- y nuestros largos abrazos, las confidencias, las tardes de cine y las noches de reventón en los que me invitaba a ligar o me mostraba a los que me había ligado sin darme cuenta. Las largas noches y su ansia de tenerme a todas horas y lugares cuando cruzamos La Frontera. Su amor sin cabeza de por medio, sin cálculos, reglas o límites. La vida para siempre y junto a él. La Amistad sobre todo y para siempre.
IV.
¿Y la que iba a recorrer el mundo? La viajera incansable, primero psicóloga, luego escritora y locutora en alguna comunidad rural... La hippie, la gitana, la izquierdoza, revolucionaria, activista; la de la casa llena de amigos, la feminista insumisa. La que no pensaba en otra posibilidad que ser absolutamente feliz, plena, satisfecha, llena de fe y confianza.
V.
¿En dónde estoy YO: en dónde y cuándo me perdí?

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Vals Final...

Posted by Chilanga Catastrófica on 5:46 p.m. in
La luz entraba a penas por el ventanal filtrada con la cortina. Él estaba sentado frente al piano y observaba cómo las copas de los árboles se balanceaban. Sin darse cuenta, también comenzó a moverse al mismo ritmo.

Sus pensamientos no lograban tarnquilizarse ni con el triste y lento vals que había elegido. Se concentró y sintió cada nota. También sin que se diera cuenta -o sin que pudiera evitarlo- las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas: sabía que habían tomado la decisión correcta pero también que sería muy doloroso y difícil, pero esa relación no podía seguir. No tenían ningún futuro juntos. Sabía que junto con la puerta, se había cerrado un capítulo en su vida y tendría que seguir inventándose otra historia. Era lo mejor para todos.

Estaba por terminar la pieza cuándo escuchó que la puerta de la calle se abría. Por un momento su respiración se agitó al grado de casi no poder respirar. Guardó silencio y cerró los ojos deseando escuchar la voz de Roberto pidiéndole que pensaran las cosas de nuevo, pero sólo escuchó los tacones de su mujer y los pasitos de su hija de 4 años corriendo hacia él mientras le gritaba: "Papi, Papi... ya llegué!!"

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La Jacaranda... (Árbol / Vida)

Posted by Chilanga Catastrófica on 4:13 p.m. in , , ,
Estallaban bombas de flores, la primavera llegaba y con ella los domingos de visitar a tu hermana; recorrer por los mercados y probar frutos maduros para desaparecer después en secretos paseos extraños: museos escondidos en casas, calles de piedras de río, historias de tres palabras en epitafios perdidos.
Eran las jacarandas, antes árbol de alegría, que bañaban de estrellas lilas esas calles de mi infancia alfombrando recorridos, decorando tus palabras que iban armando cuentos y sueños de tardes moradas.
Entre tus cuentos hablabas de la jacaranda olvidada, que sombreaba el que sería tu hogar y con tus sueños viviría. Hoy no hay árbol que transmita mayor tristeza en mi vida, que aquella jacaranda que hoy tu sepulcro cuida: su tronco antes recto y seco ahora ha cobrado vida y dibuja una extraña curva que tu amplia espalda imita; también extraña tus cuentos e incluso hay días que busca imitar también tu risa, más lo único que puede es llorar morado y lila...

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Dreaming...

Posted by Chilanga Catastrófica on 10:07 a.m. in , ,
...y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando
(Oliverio Girondo)

Apenas abrías los ojos al tiempo que pausadamente me contabas:

- Tuve un sueño de lo más raro. Maravilloso, pero muy raro... Volábamos.

-¿Volábamos? ¿Los dos? - y sentí que estaba soñado

-Sí. Sabía que venías conmigo. Llevábamos al perro... y encontrabas la definición perfecta... Fuimos al pueblo...

El resto de tus palabras se me fue perdiendo poco a poco en el nuevo sueño: el mio. Y volé a la regadera, soñando. Y el agua ya no lo era más: eras tu en el sueño, acariciándome toda, convirtiéndome en agua hasta hacerme estallar. Volando regresé a tu lado y me colé en la cama, ahora fresca, complacida, radiante, satisfecha... y te besé por soñar conmigo.


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Reminiscencia en la Memoria...

Posted by Chilanga Catastrófica on 10:48 p.m. in
Su abuela no la quería. Nadie se lo había dicho y E no entendía porqué pero simplemente, lo sabía. Lo sentía. Lo supo dentro de ella desde los seis años. Más o menos al mismo tiempo, conoció el significado del desprecio gracias a los domingos familiares en los que La Abuela preparaba su famosa receta de pollo a la naranja. El aroma del jugo de pollo con el cítrico mientras se cocinaba invadía la casa y la familia sabía que era momento de sentarse a la mesa cuando este aroma se combinaba con el de las papas recién asadas y el pan. No era necesario si quiera que llamaran a la mesa… el olor avisaba que era la hora.
También E sabía que ese momento era la hora de la humillación. Hijos, sobrinos, primos, nietos sentados alrededor de la enorme mesa del comedor esperando su plato y recibiendo la pieza de pollo de su preferencia: Lalo, Pepito y La Nena muslo y pierna; a Omar y César (como a E) les gustaba la pechuga (sin hueso ni pellejo) y Lola solo los muslitos acompañados de las alas bien doradas y así, todos iban recibiendo su plato, pero a E nunca le llegaba el turno. Su abuela parecía olvidarla siempre. Hasta el perro alcanzaba alguna pieza jugosa (tal vez la pechuga) y cuando Ella hacía notar en medio del barullo que a ella no se le había servido, la Abuela aparentaba sorprenderse o apenarse y corría a la cocina para regresar con un plato lleno de colas de pollo y un poco de papas que “había logrado rescatar”. Dejó de evidenciar esta práctica constante cuando notó que provocaba discusiones entre sus padres. Entonces la infancia empezaba a irse con velocidad y con ella la sumisión, dejando en su lugar la rebeldía típica de la adolescencia que aprovechó para evitar los domingos de pollo a la naranja en casa de la Abuela y con ellos, la sensación de repudio, desprecio y tristeza que la atormentaban.
El tiempo pasó y este todo lo cura o al menos eso se espera. La abuela murió y con ella la famosa receta dominical. Esto y algunos años en terapia lograron aliviar su autoestima, eliminar la idea de rechazo constante pero sobre todo, la sensación de odio hacia la Abuela y mandó al rincón del los recuerdos (o del olvido) aquella historia.
Pero ahora, después de tantos años todos esos sentimientos regresaban de golpe. Al entrar a casa de la abuela de Renato un lejano olor invadía el departamento y sintió de inmediato ganas de vomitar pero logró controlarse. Pensó que eran los nervios, pues era un día crucial. Decisivo para la relación y su futuro. Renato había sido muy claro desde el principio casi un año atrás: su abuela lo había criado y ella tenía la última palabra en todo. Si ella no aceptaba a cualquiera de sus novias, él sin siquiera cuestionárselo, las dejaba para jamás volver ni a pensar en ellas.
Ella tardó un poco en descubrir que el olor era la causa de su repentino malestar. Entró al baño buscando controlarse mientras Renato subía a buscar algún encargo de la anciana. Él sabía que era solo un pretexto de su Mama (como le llamaba cariñosamente) para encontrase a solas con E cuando saliera del baño, así que decidió aprovechar el momento para ir a la sala de TV y revisar el marcador del partido.
En cuánto abrió la puerta del baño, un golpe de olor le llegó al cerebro sacudiendo todos los recuerdos guardados en su memoria. Pollo a la naranja. Arcadas que logró controlar de nuevo. ¡Claro! Era pollo a la naranja. Vio la silueta de la anciana esperándola en el balcón absorta, tirando un poco de alpiste a los pájaros. No podía pensar. El olor la cegaba y con él llegó una terrible mezcla de rencor, dolor y odio que le nubló la mente. Sin decir una palabra, cruzó la puerta del balcón. Nadie podría detenerla. Nadie se interpondría a su felicidad, no la rechazarían. No la harían menos. ¡Nadie la alejaría de Renato jamás! Y antes de que la anciana pudiera siquiera percatarse de su presencia, E se paró detrás y la empujó con fuerza. Unos segundos después se escuchó un sonido seco y sordo. Silencio. Después, solo gritos…
Renato nunca entendería porqué su Abuela había decidido suicidarse: a su edad y en un día tan especial... si no hubiera sido por el apoyo incondicional de su ahora esposa, quién sabe qué habría sido de él. Al final, se resignó y terminó por coincidir con E: todo fue por aquel insoportable y desgraciado olor de Pollo a la Naranja.
Nota: ¡Feliz cumple a mi Blog... y a Nacho!
Actualizado el 23 de marzo.

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Cazando Tatuajes...

Posted by Chilanga Catastrófica on 7:48 a.m. in ,
En este afán de encontrar respuestas (que ya me sé), retomo "Cazador de Tatuajes". El solo abrirlo me clava un dolor extraño que no puedo identificar, pero quiero entender lo que sea que se pueda entender, rescatar lo que sea necesario y cada palabra que leo te redescubro un poco más. Analizo, recuerdo, te leo, te recorro, te reconozco y cada vez tengo más miedo. Miedo a descubrirte como te imaginaba, a descubrirte como desde siempre he sabido que eres y las dudas atraviesan mi mente, corazón, alma, cuerpo... mi sexo. Te absorbo en cada palabra y te quiero y odio más, y es entonces cuando quiero gritarte que hubiera querido ser tu Sabina, tu Marianne, tu Constancia, tu Condesa... -todas y tuya- porque hubiera querido ser tu aire, tu fuego, tu agua, tu tierra, La Isla del Fin del Mundo a la que vuelvas cuando el fuego te queme, el agua te moje, el aire te seque y la tierra te empolve y también cuando dejen de hacerlo. Quería ser la isla flotante a la que viajaras para recuperar los 4 elementos que tomaste de ella, que no ves en ella y que aun así, se reinventan para ti.
Cada vez que me acerco más a volver a amarte me odio un tanto más. Y mientras más descubro lo cerca que estás de mi o lo cerca que estoy de ti, lo mucho que te leo, todo lo que te conozco, percibo más cercano el peligro, me digo que es momento de alejarme, desaparecer, correr y no parar hasta que bajo mis pies solo haya hielo o arena. Nubes o fuego, da igual. Lo que sea que anuncie que mis pasos se alejaron, para siempre, de los tuyos. Quisiera hacerlo antes de que tu me alejes, pero aun así espero "el momento”. Debería desaparecer antes de que tú leves el ancla de esa tu isla y yo quede abandonada a la deriva, vacía. Vacía de aire, fuego, tierra, agua... de mi. De nosotros. De ti.

Pero abro los ojos y me busco: estoy vacía de ti. No queda nada de ti dentro de mi, y entonces entiendo aun menos qué estoy haciendo. No entiendo en dónde estoy parada, no entiendo a qué me aferro y un miedo doloroso me invade y un dolor que da miedo se apodera de mí. ("Lo que no es tuyo no lo pierdes, se va. No tengas miedo de perder lo que en verdad es tuyo").
Me descubro fantasma de mi misma, paralizada y abrazada a la idea de ti con esta sensación de estar parada al filo del abismo y aun así dispuesta a avanzar hacia el aire o a la nada si eso te complace y sólo entonces entiendo que ya no tengo mucho más que darte: tal vez únicamente me quede regalarte ese último paso al vacío.

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19

Ahora mi piel...

Posted by Chilanga Catastrófica on 6:03 p.m. in
Propuse tatuar tu piel sobre la mía,
caminar por los límites del Abismo Negro.
Te propuse ser uno mismo, cuando entregábamos los cuerpos
al inmenso placer de nuestras ganas.
Rocé tu boca con mis alas y volé como un Ave de Luz encantada.
Me miré en el espejo que en tus ojos construí,
vaciándome toda, vaciándome en ti.
Me convertí en el Ángel Salvaje que cayó una mañana;
en la raíz viva que abrazó tus entrañas.
Me transformé en la roca
que despeñó por la montaña hacia tu remanso:
donde descansan mis ansias.
Finalmente, cansada, aturdida,
caí con las alas extendidas rogando al Sol por las caricias.
Y ahora lejos de ti, de mi piel ya no queda nada.

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9

Memoria Epidérmica...

Posted by Chilanga Catastrófica on 6:48 p.m. in
Aquí llevo tus tatuajes.
Los signos de la sal
que dejaron tus mareas:
mordiscos, manos, aliento
y tus ojos atrapados en el círculo
de la doble mirada de la Luna.
Dedos escribiendo en sus yemas
la tersura de mis labios, la leche, tus lunares...
Mi aliento aún busca la llave del paraíso
para que entres y descubras un corazón
sediento y cautivo entre la piel...
Mordiscos, manos, aliento, lengua, labios...
Tatuajes que nunca hiciste (fueron) tuyos,
sino del instante.

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Ruleta Rusa...

Posted by Chilanga Catastrófica on 12:29 p.m. in , , , ,
Pensé que lo tenía todo resuelto. Odiarte fue sencillo. Dejar de quererte vino después y me sentí liberada. Estaba segura de que ya no representabas un peligro para mi... tal vez porque pensé que no regresarías nunca. Te maté de mi vida, te lloré mares, te guardé luto. El duelo parecía perpetuo, eterno, intenso y cuando por fin la resignación llegó... resucitas. Carajo.
No puedo evitar recordar el sueño -¿premonitorio?- que tuve semanas antes de mi cumpleaños: Yo sentada en la banca de un parque bajo la sombra de una jacaranda sobre la alfombra morada. Yo sentada ahí con un dolor en el alma y llorando desconsolada. Tu, llegas a sentarte junto a mi y con una mezcla del cinismo que te caracteriza y hasta algo de ternura en el tacto y en la voz...
- Llego en un mal momento ¿verdad?
- Si tu llegas, nunca podrá ser un buen momento - desperté con el propio sonido de mi voz y una maravillosa sensación de poder... lograr hablarte con tanto desprecio real, con naturalidad, sin culpa por odiarte. Maravillosa sensación... pero la odiaba.
¿Porqué no te puedo hablar con ese desprecio ahora que apareces de nuevo? ¿En qué momento permití estar de nuevo en esta postura en la que decidir que quedas fuera de mi vida depende de mí? Dejarte ir de nuevo... pero ¿en verdad estás de vuelta?
Mi cabeza crea largos discursos en los que digo que no quiero volver a verte jamás porque me volverás a lastimar -está en tu naturleza, me lo advertiste hace no mucho- y no lo debo permitir (de nuevo). Y por un momento la vergüenza me invadió porque ya te perdoné (¿tan fácil?)... todo por aquel recuerdo de la persona que soy a tu lado, porque abrazarnos nos sale tan bien. Porque saberte cerca me hace sentir segura, porque hay tantos libros y tan poco tiempo -y entre los dos parece pudiéramos abarcar más- porque hablar contigo me libera y porque los silencios nunca lo son. Pero sobretodo, porque todo este tiempo sin tí me hizo falta un pedazo de alma... Algún día dije: contigo siempre y nunca he querido que sea de otro modo... por eso y porque hasta puedo volver a quererte. Porque "Preferiría tu sonrisa a toda la verdad" y porque siguen habiendo razones para estar y no para irme. Por ti venga la ruleta rusa. Por nosotros. Por nuestra Amistad, va mi resto.
Ilustración: Sergio Arau

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El Sueño de Lilith...

Posted by Chilanga Catastrófica on 11:02 p.m. in , ,
Desde mi Luna Negra -mi auto destierro- envío Adán mis bendiciones a acariciarte.
Que recorran tu sangre e impriman mi figura en tus sueños, como tatuaste tus manos en los recuerdos de mi piel.
Resucito ahora rebautizada en el Desierto Destierro. Es d
ejavú la nueva ausencia.
Es retornar a la antigua Soledad Sagrada con dolores tan nuevos que ni los siglos por venir los intentan aliviar... Y es en el sueño de resucitar que -dormida- despierto para siempre, inundada en tu ausencia. Bañada en maldiciones.
Un demonio me roza, otro más besa mi espalda y con la caricia de sus dedos sobre la cicatriz resurgen mis milenarias alas.
Escucho la voz de los ángeles caídos cantando mi nombre; caigo sobre mi espalda y despierto desnuda sobre la arena gritando tu nombre.
-02/01/2003- Algo que escribí hace ya tiempo, pero decidí recuperarlo para agradecer a Lilith sus palabras (si, me tardé un poco, pero van con cariño... y gracias)

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Visión (Catastrófica) de Londres...

Posted by Chilanga Catastrófica on 9:35 a.m. in , ,

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Posted by Chilanga Catastrófica on 11:11 a.m. in
Aún fresca la tormenta en mi cabeza, mientras aprendo a convivir con los fantasmas del Naufragio...
Mientras en mis peores pesadillas los gritos aun provienen del Mar,
algún río maravilloso te envía a ti: Pirata de sangre dulce, Capitán de navío extraño a colgar del corazón el amuleto que habrá de revertir la maldición y restaurará mis naves: Caracola de voces nuevas que muda y transparente habrá de recordarme que lo mío es Navegar...

(01/01/03 A: R.V.S, desde antes, entonces, hoy y siempre, por estar y siempre aparecer oportunamente)

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Ejercicio Musical (Para Iniciar la Semana)

Posted by Chilanga Catastrófica on 11:20 a.m. in , , , , ,
Estos días tengo poca "inspiración" o muy poca disciplina para poder destrabar y ponerme a escribir, así que robé esta trivia del blog de Michelle que además me encontré como tarea en el de Nacho (dato curioso: los dos la hicieron con Beatles) y pongo este ejercicio musical para iniciar la semana, a ver si así me desatoro... o si no, por lo menos no paso la semana en blanco.
La idea: responder las preguntas usando las canciones de un solo artista o grupo y pues yo lo hago con Fito (¡¡ya falta menos de un mes para verlo en vivo en esta Ciudad!!)
¿Eres hombre o mujer? Una Venus en llamas, una duda desnuda, una mina de seda...

Descríbete: Me gusta estar al lado del camino, fumando el humo mientras todo pasa. Me gusta abrir los ojos y estar viv@: tener que vérmelas con la resaca…

¿Qué sienten las personas cerca de ti? Es sólo una cuestión de actitud, reírse del fracaso y del oro. Es sólo una cuestión de actitud, no tener nada y tenerlo todo.

¿Cómo te sientes? Lo importante es el camino yo no busco la verdad, sólo se que hay un destino y eso que llevas en tu corazón…

¿Cómo describiría su anterior relación sentimental? A medio paso de tu amor, ayer perdí la fe

Describe tu actual relación: Absolut Vacío.

¿En dónde quisieras estar ahora? en una playa macedónica tan cierta y tan absurda (dónde) viven Borges, Dios y el rock and roll

¿Cómo eres respecto al amor? Dar es Dar y no marcar las cartas, simplemente dar

¿Cómo es tu vida? Todo lo que diga esta de más, las luces siempre encienden en el alma…

¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo? Y dale alegría, alegría a mi corazón…

Escribe una cita o frase famosa: ¿Quién dijo que todo está perdido? yo vengo a ofrecer mi corazón

Despídete: Buena estrella para todos... para vos


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Para Ginger

Posted by Chilanga Catastrófica on 8:08 a.m. in ,


Un, dos, tres por ti

(Y todas nuestras compañeras)
Salud!!

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7 de Octubre / Al Ocurrir Mi Muerte

Posted by Chilanga Catastrófica on 6:42 p.m. in , ,
Al Ocurrir Mi Muerte

Marco Antonio Peláez Díaz

Participa su deceso, ocurrido el día siete de octubre de 2005 y como un acto de amor, otorga su perdón a todos los que durante su vida lo agraviaron y así mismo, lo solicita humildemente de aquellos que de hecho o de palabra, fueron o se sintieron ofendidos por él.
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En el primer aniversario de su muerte, sus descendientes hacen público este proyecto de esquela que dejó escrito el autor.

Marco Antonio (1917 - 2005)
Según él mismo dejó escrito, fue nieto de J. Emilio Peláez, español
(Canillas Aceituno circa 1846 - Orizaba 1903)
e hijo de Santiago Peláez Galán, mexicano
1870 (?) - 1940 (?)


Familia y amigos de Marco Antonio a sus órdenes en:

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Presencia de tu Ausencia

Posted by Chilanga Catastrófica on 6:34 p.m. in ,
Memoria de ti que viniste
A trasnochar en mi cama...
A observar en silencio
cómo me sacio de ti
en ese cuerpo y mil otros
que se esconden en mis dedos.

En dónde habita tu sombra,
pesada ausencia constante,
Remedio de soledad,
disfrazado de deseo
sobre el olor de dulce muerte
que sólo tú provocabas…

Si hoy pudiera olvidarte,
te juro que no lo haría.
A las puertas del corazón,

te mantengo encadenado
disfrutando mi delirio...

Y así, me vengo de ti.

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