Insomnio

Despierto sin abrir los ojos. Despierto de nuevo sin piel, en carne viva, el corazón con la herida milenaria despierta, latiendo. Más viva que nunca. Más aun. Grande. Fresca. Sangrante. Sangre que hierve sin servir de nada su calor. Sin contagiar (¿de qué sirve la sangre caliente?). Las sábanas frías, la madrugada húmeda. La cama enorme. Sola. Tengo frío.
Llega el amanecer y hoy nada amanece. Ni yo. Llueve. Todo es gris. Llueve afuera, llueve dentro. Lluevo yo. La memoria, el recuerdo, el sueño ¿estoy o no estoy despierta? Debo estar despierta pues estoy cansada. El cuerpo pesa cada vez mas mientras más se acerca el momento de levantarme. Hoy ya nada es perfecto. Ni esperanzador, ni exitoso. Carajo. Tener que ir al nuevo trabajo viejo, con cara nueva, ojos nuevos, mente fresca, dolores antiguos. No puedo. Estoy cansada. Maldito insomnio.
Mar. Oaxaca. Quiero Oaxaca. Necesito mar. Me urge el Mar. Me urge.