Memoria Epidérmica...

Los signos de la sal
que dejaron tus mareas:
mordiscos, manos, aliento
y tus ojos atrapados en el círculo
de la doble mirada de la Luna.
Dedos escribiendo en sus yemas
la tersura de mis labios, la leche, tus lunares...
Mi aliento aún busca la llave del paraíso
para que entres y descubras un corazón
sediento y cautivo entre la piel...
Mordiscos, manos, aliento, lengua, labios...
Tatuajes que nunca hiciste (fueron) tuyos,
sino del instante.